Cómo leer un GPX de moto trail antes de seguirlo, y arreglarlo si no te va
Última revisión: 16 de octubre de 2026
Un GPX es una línea. No dice con qué moto se hizo, en qué época, ni si quien lo grabó pasó una senda prohibida porque no había nadie. Antes de seguirlo conviene saber tres cosas: qué tramos van a costar con tu moto y tu nivel, por dónde pasa que no debería, y por dónde se sale si la cosa se tuerce. Diez minutos en casa evitan una tarde en el monte.
Lo que un GPX no te cuenta
El track de un amigo con una enduro de 110 kilos es una ruta distinta para tu trail de 190. La misma bajada que él pasó de pie te deja a ti pensando. Y el track de hace tres años puede pasar por una pista que hoy está cortada por una cadena o cerrada en verano por riesgo de incendio.
Tampoco dice si pasa por sendas, vías pecuarias o caminos de solo bicis, que están prohibidos a motos aunque el mapa no lo diga en cada tramo. Quien grabó el track no lo sabía, o no le importó.
Qué mirar, en orden
Primero, los tramos duros: cuántos hay, cuánto miden y por qué lo son. Un tramo difícil de 300 metros por una cuesta de piedra se pasa; uno de cuatro kilómetros por pista rota se piensa. Segundo, lo prohibido: cualquier tramo marcado como prohibido a motos se cambia, sin discusión. Tercero, los avisos: vados con agua, bajadas fuertes, huecos largos sin gasolina. Cuarto, las salidas: desde dónde se llega a una carretera si alguien se cae, rompe o se harta.
Cómo arreglar un tramo que no te va
Hay tres maneras, y conviene elegir la que menos cambie la ruta:
- Saltar esa parte: la ruta se acorta y esa zona no se recorre. Es lo que toca cuando el tramo está en un lazo o en una ida y vuelta.
- Rodear el tramo: vuelve a la ruta por otro camino y la alarga unos kilómetros. Es lo que toca cuando el tramo es un paso obligado.
- Dibujar tu propio desvío: marcas dos o tres puntos por donde quieres ir y la ruta se recalcula por ahí.
Qué hacer con el GPX arreglado
Guárdalo con los cambios y llévalo a la moto: a la app de Corally, que te guía por voz, te avisa de los tramos duros y de los vados y te deja saltar un tramo en marcha, o como GPX para la app que ya uses, con los tramos problemáticos y las alternativas marcados como puntos.
Si sales en grupo, manda la ruta a todos la víspera: que cada uno vea con su nivel qué tramos le van a costar evita la conversación en mitad de la pista.
Así lo haces en Corally
- Sube el GPX al analizador, elige tu nivel y el tipo de pista más duro que aceptas, y verás cada tramo con su color y su motivo.
- Los tramos con problema salen en la lista: para cada uno, mantener la ruta, Saltar, Rodear o dibujar tu desvío.
- Los tramos cortos y llanos se perdonan solos (tolerancias), para que la lista sea la que importa.
- Guarda el análisis y envíalo a la app o descarga el GPX adaptado.
Preguntas frecuentes
- ¿Vale cualquier GPX?
- Sí, siempre que tenga un track o una ruta con puntos: los de Wikiloc, los de otra app de navegación o uno grabado con el móvil. Si tiene varios tramos, se leen todos. Lo que no se puede analizar es lo que queda fuera de la zona cubierta.
- ¿Cambia el GPX original?
- No. El original se guarda tal cual; lo que descargas es la ruta adaptada con las alternativas que hayas elegido, y en el mapa ves siempre las dos.
- ¿Y si el track pasa por un sendero?
- Corally lo marca como fuera del filtro y, si consta como prohibido a motos, te lo dice con el motivo. La alternativa que propone evita los senderos; si no hay otra, lo sabrás antes de salir.
- ¿Por qué un tramo me sale difícil si mi amigo lo pasó bien?
- Porque la dificultad se calcula con tu nivel, no con el suyo, y porque cuenta la pendiente en el sentido en el que vas tú. Una bajada fuerte que él subió es otra cosa bajándola.
Guía escrita por Corally a partir de la experiencia en pista y de cómo funciona el planificador. La dificultad de cada tramo sale de datos públicos y colaborativos y puede diferir del terreno: lo que ves al llegar, las señales y la normativa de cada comunidad mandan.